Ripios Malabres

Ripios Malabres
ripios

viernes, febrero 6

El silencio

EL SILENCIO



El silencio es como una canica,
Redondo
Es una marcha fúnebre,
Triste
Es como el alma encerrada,
Transparente
El silencio es un gesto
Táctil
Que toca al alejarse
Quema a la distancia
Moja y abarca toda la cercanía
Es un como un volcán en erupción
Con lava insonora atravesando
Los espacios marchitos
Más crepusculares de la conciencia
El silencio es también paz
Armonía,
Dulce equilibrio,
Tremenda balanza para mercurio
Puede ser mágico o estúpidamente real
El silencio es un grito encerrado
Golpeando las paredes del tedio
El silencio es el más distante y más cercano
De los sonidos,
Y su ausencia
Y es ausencia

Setho

sábado, julio 27

Espejo vacío

ESPEJO VACIO (Historias suburbanas 1) 



Desnuda, recostada de espaldas, dormía perla, con su larga mata de pelo negro llegándole a cubrir una nalga, una de ese par tan formado que tiene, las plantillas de sus pies están sucias de caminar descalza por toda la cama, antes durante y después, de estar con Topacio, que fuma, sentado en un mueble, viendo a esa mujer que yace desnuda en su cama, con un felino gesto Perla se limpia la cara entre sueños, mientras gira, exponiendo una nueva mata de pelos negros, bajo la cintura, y sobre ella unos senos perfectos, un pezón elevado y uno hundido, pero ambos de la misma tonalidad café. Topacio suspira al verla dormir, ella no duerme tranquila, se queja , se retuerce.
El da una bocanada de humo a su cigarrillo, suspira y se recuesta sobre el mueble... recuerda la primera vez que la vio... ella le prometió ayudarle a vivir, y a esta altura lo mataba lentamente, le prometió sonrisas y lluvias de colores, y a esta altura le entregaba llanto y tormentas tropicales.
La mujer se retorció de nueva cuenta.- mientras Topacio.- recordó la primera señal de alerta, que debió ser la última, ella huía, era escurridiza, temerosa, Topacio se tiró sin paracaídas y se estrelló en el suelo, de lleno, se quebró un par de dientes, y un par de costillas...
La mujer hizo un leve movimiento al colocarse de espaldas, empinándose en su felina forma, levantando levemente las nalgas y volvió a acostarse.
Topacio apago el cigarrillo en el brazo del mueble, acordándose de la segunda señal, la que debía ser de huida, un día se bañan juntos, ella le hizo cerrar los ojos, lo sacó del baño y se colocó frente al espejo... y al verse reflejado, estaba solo él, ella no aparecía en el espejo. Debió huir como ella lo hizo antes, pero decidió quedarse, argumentando que la sensualidad vampirica que la llenaba era la causante de su ausencia en el espejo.

Ahora, el se levanta, y va al baño ella lo alcanza, le agarra el miembro con fuerza cuando termina de orinar...el no gira, camina a lavarse las manos, ella se coloca tras el, mira al espejo y no hay nadie, el espejo está absolutamente vacío.
Ella le sonríe: me retiro, un placer haber estado en tu vida... se cambia, bragas verdes chillantes, microfalda negra, brassiere morado, calcetas amarillas, tenis azules, camisa roja, vincha rosada y se va...

Topacio confundido y desnudo, se acerca a la ventana para verla alejarse... su alma se quiebra poco a poco, se va frente al espejo y entre mas dolor siente interno, mas se dibuja su rostro en el espejo, hasta tomar su forma original por fuera, mientras por dentro, el espejo lo muestra vacío.

miércoles, julio 10

signo de interrogación

signo de interrogación

un buitre en una sala de maternidad
condenado está, a muerte lenta
no se comerá sus plumas por vanidad
muriendo triste, donde la vida empieza

un corazon que late fuerte
por temor al mundo al que lo arrastran
viene dicen, del otro lado, de la muerte
de donde el amor nunca se gasta          
                                          
asi laten corazones semilla y resultado
vientre fecundo, cuerpo amado
en el aire, el tiempo se a parado
por temor a aquel beso, aun no dado

el buitre se alejará carroñero
de esa tétrica, para el sala de espera
y vuela al mundo, verdadero
donde el amor coopera

para alimentar sus grandes entrañas
sin temores, ni hazañas
muere el buitre cuando tus labios rojos
tocan a los mios, despojos

Jose Flores (setho)